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Implantes auditivos

Implantes Cocleares

A diferencia de las prótesis auditivas, que simplemente amplifican el sonido en el oído externo, un sistema de implante coclear elude las partes del oído que han dejado de funcionar correctamente, transmitiendo al cerebro sonido en forma de señales eléctricas a través del nervio auditivo.

El sonido puede dividirse en dos categorías:

  • Baja frecuencia: proporciona la base y la estructura del sonido, como los sonidos vocálicos y la melodía del habla. Este tipo de sonido es importante para el reconocimiento de la voz y para detectar emociones.
  • Alta frecuencia: proporciona los detalles adicionales fundamentales del sonido, ayudando a identificar y distinguir las palabras y mejorando la calidad y la claridad. Este tipo de sonido es importante para comprender el habla, especialmente en entornos ruidosos.

La mayoría de las personas con problemas de audición comienzan perdiendo los sonidos de alta frecuencia, si bien es posible que sigan percibiendo los sonidos de baja frecuencia.

La gama de implantes de Cochlear está cuidadosamente diseñada para mantener en la medida de lo posible la capacidad auditiva que conserve. En caso de que conserve algo de capacidad auditiva residual, podrá aprovecharla al máximo gracias al componente acústico de nuestro sistema Nucleus 6. Esto implica la ventaja de potenciar la capacidad auditiva que conserve y combinarla con su nueva audición mejorada. Solo Nucleus 6 le ofrece esta opción.

  1. Las ondas sonoras entran en el oído y se desplazan a lo largo del conducto auditivo hasta llegar al tímpano.
  2. El movimiento del tímpano hace vibrar los diminutos huesos del oído medio.
  3. Estas vibraciones se transmiten a una parte del oído interno que está llena de líquido, a la cóclea.
  4. Un finísimo vello que recubre la cóclea capta estos movimientos y envía señales eléctricas al cerebro, donde se interpretan como sonidos.
  1. Los micrófonos del procesador de sonido captan los sonidos y el procesador los convierte en datos digitales.
  2. Esta información se transmite a través de la bobina hasta el implante situado justo por debajo de la piel.
  3. El implante envía señales eléctricas a la cóclea a través del electrodo.
  4. Las fibras del nervio auditivo situadas en la cóclea captan las señales y las envían al cerebro, transmitiendo una sensación acústica.
  1. Tal y como sucede con una prótesis auditiva, el componente acústico amplifica estos sonidos y los transmite a través de la vía auditiva normal.
  2. Al mismo tiempo, el procesador convierte los sonidos de alta frecuencia en datos digitales que se envían al implante colocado bajo la piel.
  3. El implante envía señales eléctricas mediante el electrodo a la cóclea, con lo que se estimulan las fibras nerviosas.
  4. Esta respuesta nerviosa se envía al cerebro, donde se combina con la respuesta de los sonidos amplificados procedentes del componente acústico para generar la percepción del sonido.